• LOS REGADÍOS MEDIEVALES Y SU EVOLUCIÓN HISTÓRICA EN EL BAJO SEGURA

    1.portadaA través del largo periodo histórico que se extiende desde momentos después de la conquista musulmana hasta los primeros tiempos a partir de la conquista cristiana, se fue modificando el espacio en el Bajo Segura de forma muy notable. En dicho periodo, vamos a ver transformarse de forma paulatina las pautas de asentamiento y la organización del espacio sobre la base de un modelo específico de agricultura islámica fundamentado en la irrigación y en el progresivo desarrollo de una serie de nuevas estrategias hidráulicas que, como se podrá inferir del análisis histórico y arqueológico, suponen la creación de redes hidráulicas que permiten una agricultura más intensiva y de mayor alcance y diversificación productiva.

    En ello concurrieron múltiples circunstancias, que procuraremos en la medida de lo posible esclarecer basándonos en una búsqueda sistemática de todas las huellas de ocupaciones susceptibles de ser identificadas, y de revelar la idea o ideas que los contemporáneos se hacían del espacio que constituía su marco de vida.
    No obstante, dicha transformación territorial, tras el proceso de conquista y apropiación feudal del territorio va a ir adquiriendo una mayor complejidad, ya que las nuevas adaptaciones y ampliaciones de los grandes, medianos y pequeños agrosistemas, desarrollados en el largo proceso de colonización musulmana, se van a ir realizando en sucesivas etapas históricas por los subsiguientes desarrollos sociales de la población que marcarán también su impronta.

    Básicamente, he aquí sintetizados los argumentos centrales que vamos a proponer en los respectivos capítulos de este libro: abordar sincrónicamente el estudio de la construcción, organización, uso y evolución de los sistemas de irrigación y de sus espacios irrigados, mostrando al mismo tiempo cómo estos se van a ir convirtiendo en los auténticos ejes agrícolas y de estructuración del poblamiento. Ahora bien, entendiéndolo y articulándolo todo ello en el marco global de relaciones entre el centro de poder geográfico: el núcleo urbano de Orihuela, y unas poblaciones rurales campesinas integradas de forma diversa y cambiante en su área de influencia y en su largo devenir histórico. Lo que implica estudiar e incardinar, de forma diferenciada, cada proceso histórico en la complejidad estructural de cada sociedad.

    A este respecto, nos parece interesante también empezar destacando que en las tierras de Orihuela y el Bajo Segura la mayor parte de la investigación sobre la organización de los paisajes de huerta y el mundo rural, tanto en lo que comportó la colonización andalusí, como los cambios que acontecieron tras la conquista cristiana y el modelo de sociedad medieval feudal, se han realizado casi exclusivamente desde el recurso a las fuentes escritas. Y, como se irá mostrando en los capítulos correspondientes del libro, los resultados han sido muy desiguales respecto a los diferentes ciclos históricos señalados, si bien, en gran parte debido a la naturaleza de dichas fuentes escritas, las cuales ofrecen una mayor y mejor clarificación de lectura a partir del establecimiento del nuevo modelo de ocupación y colonización medieval feudal.

    Es por ello, por lo que este libro, en buena medida, va a tratar en cada uno de sus capítulos, de forma diferenciada, la problemática histórica específica de cada sociedad. Y, desde esta perspectiva, hemos dedicado el capítulo III a estudiar las pautas de organización del espacio y la colonización agraria que cristalizará en la formación y expansión decisiva de los principales agrosistemas de regadío de nuestra área, los cuales se encuentran plenamente vigentes en la actualidad. Por tanto, una de las principales contribuciones que tratará de aportar nuestro estudio será la de iluminar y definir, con la mayor precisión posible, aquellas dinámicas sociales y espaciales que permanecen sombrías a causa de la carestía documental y de la vaguedad de las pocas alusiones directas que han sido constatadas entre los cronistas del momento.

    Ahora bien, tras considerar esto último, no es menos cierto, como se pondrá de manifiesto a lo largo del capítulo IV del libro, que las transformaciones espaciales, hidráulicas y sociales que se operan durante el establecimiento de la sociedad bajomedieval feudal, cuya consolidación irá remodelando el paisaje y la anterior organización espacial andalusí, todavía no son demasiado bien conocidas, quedando lagunas muy significativas en la investigación y nueva revisión histórica que está realizando la historiografía medieval y moderna.

    Por otra parte, sin olvidar toda esta problemática investigadora desigual, hay que advertir también sobre otra cuestión fundamental, como es la de la práctica ausencia de trabajo de campo y prospección hidráulica del territorio confluyente con una metodología histórico-arqueológica, durante toda la amplia secuencia cronológica medieval y moderna. Y desde este punto de vista, cabe explicarse que hasta la fecha no se haya afrontado nunca un análisis espacial de los modelos hidráulicos musulmán-andalusí y medieval feudal, centrando la investigación en los procesos de asentamiento y cambios en el paisaje agrario en torno al macrosistema huertano de la ciudad de Orihuela.

    Pero, en segundo lugar, extenderemos dicha identificación al análisis simultáneo de la construcción y organización de los medianos y pequeños sistemas rurales articulados en los ríos-rambla, pues espacialmente pueden también circunscribirse a su área de influencia urbana. No obstante, en el caso de estos últimos, como también se planteará desde este trabajo, deben ser contextualizados más específicamente dentro de sus modelos de organización espacial y social rural, y desde la caracterización de su hidráulica particular de montaña. Entre estos ejemplos vamos a destacar por su importancia los de la cuenca del río Chícamo, a los que dedicaremos también un análisis en profundidad en los diferentes capítulos del libro.

    Finalmente, en el marco de toda esta formulación hemos tenido muy presente la teorización práctica y metodológica de la arqueología extensiva o espacial –formalizadora de la tradición investigadora de la geografía histórica y la arqueología del paisaje- cuyo objetivo principal es la reconstrucción de paisajes antiguos o desaparecidos, a partir de una minuciosa observación de los paisajes actuales y teniendo en cuenta todos los datos que han determinado sus especificidades históricas y sus dinámicas de transformación.